Dentro habĂa una fotografĂa antigua.
Mostraba a Emily el dĂa de su vigĂ©simo cumpleaños.
SonreĂa mientras abrazaba a nuestra madre.
En el reverso de la fotografĂa, escritas con la letra de Emily, estaban estas palabras:
«MamĂĄ, si algĂșn dĂa tengo una bebĂ©, quiero que la llames Lily. Porque siempre dices que los lirios vuelven a florecer incluso despuĂ©s del invierno mĂĄs frĂo».
Me quedé mirando aquellas palabras durante mucho tiempo.
âMamĂĄ, Âżhas guardado esta nota todos estos años?
âTodos los dĂas en mi bolso, Sarah. Todos y cada uno de los dĂas.
Miré a la recién nacida.
âÂżEntonces se llama Lily?
Mi madre sonriĂł.
âSĂ. Lily.
Las siguientes semanas no fueron fĂĄciles.
La salud de mi madre era delicada. Necesitaba una recuperaciĂłn prolongada y no podĂa cuidar sola de la reciĂ©n nacida.