Los ojos de Martha se llenaron de lágrimas.
—Cuando tenía cuarenta y dos años, enfermó gravemente. Los médicos nos dijeron que el tabaco había dañado muchísimo su salud. Lo perdimos. Y desde aquel día me despierto cada mañana haciéndome la misma pregunta: ¿por qué no escuché a mi hijo cuando todavía estaba a tiempo?
Me senté a su lado.
“But Martha, if that’s what happened, why do you keep smoking near the kids?”
Permaneció en silencio durante mucho tiempo.
Because I was weak, Sarah. Every time I tried to quit, I would smoke again. But a month ago, Jack told me something that changed everything.
My son stepped forward and took his grandmother's hand.
—Le dije a la abuela que no quería que nos dejara demasiado pronto.
Martha empezó a llorar.
—Aquel día decidimos que lucharíamos juntos contra mi mal hábito. Pero los niños pusieron una condición. Teníamos que contar cada pequeña victoria.